Metaverso es un término que se utilizó por primera vez en la novela Snow Crash, de Neal Stephenson, en 1992. Según sus propias palabras, dadas las limitaciones que encontró en el término ‘realidad virtual’, decidió crear un nuevo término para expresar la idea que tenía en mente: entornos en los que los humanos interactúan social y económicamente como iconos en un espacio virtual, que actúa como metáfora del mundo real, pero eliminando las limitaciones físicas.

Son 3 las características que debe cumplir un metaverso:
-Interactividad: Mundo compartido, en el que las acciones de un usuario pueden ser percibidas e influir en el resto de los usuarios.
-Corporeidad: Debe ser un entorno simulado en primera persona, sujeto a ciertas leyes de la física, y con recursos limitados.
-Persistencia: El programa persiste a pesar de que no halla usuarios conectados. Se recuerdan las posiciones de usuarios y objetos.
Y 4 los tipos de metaversos que nos podemos encontrar:
-Juegos y mundos virtuales: Es aquí donde encontramos ejemplos como Second Life, o WoW
-Mundos espejo: Es el ejemplo de Google Earth.
-Realidad aumentada: Aplicación de mundos espejo a situaciones reales para mejorar la vida, (consulta de Google Earth en una PDA).
-Lifelogging: Seguimiento del día a día, como cuentakilometros en las zapatillas de correr, etc.
Está claro entonces que Second Life cumple con creces todas las características de un metaverso. Se trata de un espacio virtual en el cual los usuarios, haciendo uso de su ordenador, se relacionan socialmente, viajan de unas islas a otras, e interactuan económicamente, mediante la producción y consumo continuos de servicios. Es destacable en este caso la conexión entre el plano real y virtual, mediante el posible cambio entre Linden$ y dólares reales. Por tanto ya no solo se trata de un mundo paralelo y aislado, sino que la economía, los problemas, la política y sociedad real,se ve reflejada en SL. A veces ocurre hasta tal punto, que algunos usuarios se encuentran desencantados cuando observan que existe en ocasiones un parecido demasiado fiel al mundo real, cuando lo que buscan es una evasión del mismo, una alternativa mejor a una vida con la que no están del todo agusto. Así como en el mundo real no puedes elegir la proyección que los demás ven de tu propio yo, en el metaverso es posible mostrarse tal como se quiere ser, y no tal como se es. (Caso en la novela del protagonista, repartidor de pizza en la realidad, y principe guerrero en el metaverso). La polémica que todo esto genera, es la cuestión sobre la adaptación social de algunos usuarios al mundo real, y de si realmente este tipo de tecnología les ayuda a sentirse socialmente reconocidos, o si por el contrario les aisla aun más, incapacitandolos aún más para la vida cotidiana.
Un ejemplo más del uso de la idea del metaverso, es la película Matrix. Una creación a imagen y semejanza del mundo en el que actualmente vivimos, pero totalmente virtual. En este caso, el objetivo de semejante mundo es tener a los humanos bajo control, sin que estos tengan la sensación de estar presos bajo el dominio de las máquinas. Esto se traduce en una forma ideal de evitar una revolución por su parte, y mientras tanto obtener de sus cuerpos la energía que las máquinas necesitan. Se trata de una visión catastrófica de las consecuencias de la inmersión absoluta del ser humano en el metaverso. Hay quien compara el argumento de la película con el famoso “mito de la caverna” de Platón, pero mejor lo vemos en un video:


