En tan solo 5 días, el estado se paraliza y se abren las escuelas y ayuntamientos. Señoras y señores, pasen y vean, bienvenidos al circo de las elecciones generales. Hace ya varios días que no dejan de pasar coches por la calle, todos exhibiendo pancartas y repitiendo sus mensajes electorales. Cada uno, como siempre, critica al rival, y ofrece soluciones milagrosas que nos salvarán del desastre. Llamamientos a las urnas, gastos desmesurados en propaganda electoral, y promesas, muchas promesas.
¡¡Eh joven!!
Este año te toca votar, es tu responsabilidad como cuidadano. Vótanos a nosotros, tenemos tu solución. Dejanos tu cerebro que nosotros lo guardamos, para que no tengas que usarlo más.
Y bien… tengo un cerebro, pero no te lo voy a dar. Primero, voy a pensar, y después, voy a actuar. Para tí, joven votante, con toda esa ilusión por cambiar el mundo, por convertirlo en un lugar más justo, atento a estas palabras, porque hay otras formas de votar (o no votar).
Derecho al sufragio activo:
Si tienes alguna preferencia política, simpatizas con las ideas o propuestas de algún partido, y estás de acuerdo con el sistema político establecido, entonces ejerce tu derecho y vota, pero antes de nada piensa por favor, analiza un poco la situación, los candidatos, y razona tu elección. No está bien caer en el absurdo partidismo, el apoyo a un candidato no debe ser incondicional. De cualquier manera, creo que deberías conocer todas las alternativas.
Abstención pasiva o no participante:
La abstención electoral, se trata en efecto, de no acudir a votar en unas elecciones. De todas formas, esta ausencia de ejercicio se puede deber a distintas causas. El desinterés por la política es una de las mayores, es decir, el hecho de pensar que por mucho que votemos nada va a cambiar. Por otra parte tenemos la abstención técnica, que incluye a aquellos que querían votar, y de no ser por alguna causa en concreto, lo habrían hecho. Esta causa puede ser una enfermedad, un imprevisto, catastrofe natural… Como última causa de la abstención, tenemos la discrepancia radical y anárquica con el régimen político establecido. Podría decirse que a nivel conceptual, no acudir a votar, ignorar las elecciones, puede ser una forma de no reconocimiento del gobierno. Yo vivo en estas tierras, pero no acepto las leyes que me imponen, actúo según las leyes de mi propia conciencia.
Abstención activa:
Por otro lado, tenemos otra forma de participar en las elecciones, sin mostrar nuestra preferencia por ningún partido, o incluso afirmando nuestro rechazo más rotundo por una o todas las opciones disponibles. Se trata en efecto, del voto en blanco, y el voto nulo.
El voto en blanco (sobre vacío), muestra la aceptación del proceso electoral, el sistema político instaurado, y el partido elegido. Sin embargo, no se muestra ninguna preferencia en concreto. De cualquier manera, este voto si es contabilizado, y forma parte del escrutinio final, incrementando el numero de votos válidos. La consecuencia de esto es que, debido al sistema de reparto de escaños (ley de d’Hont), los partidos mayoritarios se ven favorecidos. En ocasiones los partidos pequeños, que están en el límite de votos necesarios para entrar en el reparto de escaños (5%), pueden verse afectados siendo excluidos del proceso.
El voto nulo en cambio, no es contado como voto válido, y no tiene ningun efecto a la hora del escrutinio, pero si es contabilizado. En tal caso, el número de votos nulos podría llegar a dar una idea de la validez de unas elecciones. Es voto nulo cualquier papeleta que no cumpla con las reglas definidas, o la introducción de varias papeletas en el mismo sobre. Al igual que el voto en blanco, supone una aceptación del proceso electoral, pero en este caso con mayor grado de protesta contra el régimen político, algunas de las opciones, o algún candidato en concreto.




Jo como me alegra ver que algo de lo que estudio esta en los blogs de internet. En mi opinión, el hecho de votar cada cuatro años, es algo que a simple vista puede parecer que lo tenemos todo en nuestras manos, cuando realmente esto no es así.
El hecho de que los partidos pequeños no consigan representación alguna, no se debe solo a que el reparto de escaños se haga a través de la Ley de d´Hondt, también se debe al reparto de distritos. El tamaño del distrito es el que al final decide cuanta representación se va a otorgar. Por tanto cuanta menos representación, menor oportunidad de que los partidos pequeños salgan representados. Y en el Estado español, se hace a través de provincias, no de Comunidades Autónomas, lo cual esta muy bien pensado para que esto pueda beneficiar a los partidos grandes.
Además de eso, también puede influir el diseño del distrito. Éste es manipulado, y así se consigue tener efectos sobre la representación de tal manera que se sobrerrepresenta a unos sobre otros. De aquí el concepto de Gerrymandering.
Bueno, aunque con esto pueda parecer que no somos mas que simples marionetas de un Estado, tenemos que ser conscientes de que los hilos se pueden romper, y espero que sigamos en esa lucha de conseguir unas tijeras para poder romperlos, que nunca logren callarnos, que siempre se oiga voz. Animo!!